Mostrando las entradas con la etiqueta Narraciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Narraciones. Mostrar todas las entradas

25 febrero 2008

El Secreto de Belcebú

Mi secreto lo guardan 7 llaves. Nadie que haya pasado por aquí ha sido capaz de volver para contarlo. Pues en mi interior guardo la mas terrible incertidumbre: el miedo a lo desconocido. Y allí me regocijo. En los noctámbulos circuitos de mis acantilados oscuros. Detrás de mi el miedo, la desidia, los gritos.

Mi secreto lo guardan 7 llaves. Y jamás habrán de conocerlo. Porque solo habrán de morir para verlo. Y allí voy a esperarlos y voy a verlos suplicar mientras gimen rasgando sus pieles y sus músculos con las propias manos.

Mi secreto lo guardan 7 llaves. Porque aunque he de esperarte una vida, habrás de venir aquí, y esperare tu final. Y aguardaras con la impotencia de lo inevitable, como cuando el veneno ya esta en las venas. Y te internaras en los mares oscuros e hirvientes de tus lamentos.

Mi secreto lo guardan 7 llaves. Cada una de las cuales son cuidadas por mi. Y por su imaginación. La que me proyecta por noches y días y te eriza la piel de solo pensar en mi.

Mi secreto lo guardan 7 llaves. Y es saber que es tu mente la que me da vida, la que me agiganta, la que me da hambre y sed de humano.

Mi secreto es que solo soy tu miedo, tu angustia... y será el día que dejes de soñarme que habrás descubierto el secreto. Pues no hay castigo, ni dolor, ni horrorosos hedores sulfurosos.

Tan solo hay muerte.

06 enero 2008

El Naufragio del Conquistador III

Asi fue que un nuevo amanecer vio el silente cuerpo del naufrago, yacer morbido sobre la arena. El frio y la deshidratacion fueron su sentencia de muerte. Las olas ya no rompian tan cruelmente sobre los acantilados, solo se disponian de manera calma sobre la extensa playa. Alcanzo con el ultimo suspiro a correr el cabello que cubria sus fosas nasales y exhalo fuertemente como si estuviese ahogado. Apenas pudo moverse unos metros hacia la sombra de un arbol y se avalanzo buscando quedar apoyado sobre su corteza.
En el horizonte no alcanzaba a distinguir el cielo del oceano, parecia todo un continuo. Se le obnubilo la vista y no tuvo mas aire para gemir sus ultimas palabras.
El silencio marco asi la muerte del Conquistador. Abrazado por las impiadosas manos de aquella basta isla.

Sus anhelos aun descansan en la orilla. Sus esperanzas aun estan escritas bajo aquel arbol. Su victoria mas importante fue, quizas, la de haber sido el primero, aunque la historia diga otra cosa.


El Naufragio del Conquistador II

Ya el dia acaecia y el frio se tornaba mas intenso. El intento de fogata rapidamente se apago por la brisa que provenian del oceano y fue en busca de algun refugio para pasar la noche. Intento fútil.
Rapidamente se dio por vencido, mitad obra del cansancio y mitad obra de la impotencia. Acomodo lo que le quedaba de su camisola y se acosto a los pies de un arbol algo tosco. El oleaje fue su cancion de cuna.
Las torridas rafagas de viento que azotaban contra las hojas fue el sonido que tuvo el sueño esa noche.
Llego el momento del descanso, quizas para reponer fuerzas, quizas para ponerle freno a la desesperacion. Durmio. Sin saber que esa seria la ultima noche.

04 enero 2008

El Naufragio del Conquistador

El sol pegaba en sus sienes de manera insistente. Fue así que tuvo que interrumpir abruptamente su sueño y rehacerse a la realidad. Corrió de su cara las gotas de sudor y algo de las arena que había quedado adherida a sus poros luego del naufragio. La tripulacion yacia dispersada en los arrecifes del oceano. Sus almas aun pululaban en el ambiente.

Comenzó a recorrer intrigosamente aquel paradisíaco lugar al cual la marea lo había llevado. Arreglo sus harapos. Acomodo su pelo. Y camino hacia la arboleda espesa. Atrás quedaron los sueños de conquista, su viejo mundo y sus limites perplejos.

Así fue que dejo en el camino su identidad y sus ínfulas al próximo que llegara a América.

12 diciembre 2007

Dios

Las mañanas eternas ya tienen para mi el brillo hediondo de una moneda vieja. Rasposo, triste y repetitivo. Todo es sucesivo, pero igual. La inconstancia del cambio en que me encuentro, me lleva a inventar nuevas sensaciones, pero todas riman con aburrimiento.
Los dias de lluvia son toscos, el agua ya es ritmica y silente. Los charcos y lodazales carecen de ingenio, son solo manchas oscuras en el suelo. La brisa que mueve mis miedos ya tiene la cadencia propia de los vicios que nos aferran tratando de llevarnos al abismo, a ese que yo mismo cree.
Las noches han perdido su oscuridad, las luces de las estrellas incandilan lo poco que queda del negro, y a veces me cegan.
Creo que ya es hora de darle vida a mi eternidad. Quizas siendo hombre la muerte algun dia me resguarde de este desierto detestable y continuo.

07 diciembre 2007

El Inmortal

Con los brazos ya descubiertos comenzo a deslizar el filo del cuchillo sobre toda la piel. El frio de la hoja lograba conmover su sistema nervioso y erectaba los vellos casi cobrizos. El vaiven de la punta filosa comenzaba a marcar surcos en su muñeca derecha y el extasis se convertia en escalofrios que circulaban por su columna vertebral. El coqueteo se tornaba morboso, un poco molesto pero con la vehemencia del que se sabe insano. El crucifijo todavia cogaba de su cuello cuando de un golpe lo arranco y cayo a unos metros, cerca de donde la rendija de la ventana dejaba pasar algo de la luz de la luna. El tiempo comenzo a ceñirse y las gotas de sudor empezaban a caer ritmicamente sobre su torso desnudo. El cuchillo empezo a hacer presion sobre sus venas exaltadas y cuando parecia rasgar la piel, se detuvo. Sonrio. Y avento el cuchillo bajo la cama. Asi fue que se sintio inmortal. Asi fue como por primera vez pudo vencer a la muerte. Aunque sabia que algun dia habria de perder, tambien sabia que con eso, apenas estarian a mano. Al fin durmio, sin importarle si a la mañana siguiente volvia su destino a cobrarle revancha. Durmio. Sabiendose eterno. Sabiendose Dios.


25 noviembre 2007

Insomnio

Viniste otra vez, y para quedarte. Ya no te conformas con la visita esporadica, esa que es tan dominical y desdeñosa; ahora tu opresion es cotidiana. Y tuve que entregarme a tus cavilaciones sin siquiera haberlo decidido, pues la llegada de tu lucidez (que no es azarosa) vino tan silenciosamente como el asesino o el rapaz. Da igual. Y aunque quiera esconderte bajo la esperanza de una nueva noche, siempre estas presente, vigilando a tu presa nocturna, sabiendo que has de ganar otra vez la batalla. El cuerpo va consumiendo su energia y comienzo a sentir que existo, pero no tanto. Deseo imperiosamente que tu guardia desaparezca solo un momento y me dejes escapar de esta realidad tan cruel y mia. Pero es imposible. Ahi estas esperandome, y yo voy a tu encuentro sabiendo que otra vez lo has hecho. Quisiera sacarte de mi vida, poder separarte de mis noches oscuras. Solo pido que esta noche ya no estes. Ojala la muerte me separe de ti lo antes posible. Cuando aun no haya caido el sol.

24 noviembre 2007

Las Monedas

Entre todas las monedas del cajón era la que sobresalía, aunque solo para el fortuito espectador, pues para el resto de las monedas era solo un cobre mas.

El contorno suave y lustroso contrastaba con los bordes irregulares y ásperos de los centavos más nuevos y con menos desgaste. Tenía la silueta mas encorvada y casi no podía distinguirse la figura que escondía grabada en una de sus caras. Se manufactura primitiva la hacia única.
Todos estos detalles señalaban un origen más remoto que el resto, habiendo visto luz por primera vez a finales del siglo XIX.
Quien sabe que azarosa casualidad hizo que fuera a para al cajón de la mesita de luz de mi abuelo. Algún irónico malabar del destino la convirtió en una mas del montón de rojizos metales inertes. Mi abuelo solía contarme que al llega su padre a la Argentina desde Italia ( acechado por la primera guerra mundial ) le fue obsequiada por uno de sus patrones en el campo, quien le contó sobre el pasado de la misma, pasado que lamentablemente no recuerda.
Pero eso es algo que celebro, pues su carencia de historia conocida la hace aun mas especial que antes. Imaginemos un hombre sin pasado, sin ataduras ni restricciones dadas por las experiencias previas de sus conductas pasadas; seria vivir de una manera mas libre nuestro presente… y nunca habría un mañana, un futuro, pues cada día seria nuevo y los planes que quedaron en el ayer automáticamente desaparecerían. ¿Por que pensar en mañana, si al caer la noche moriríamos para volver a nacer al día siguiente, con otra identidad? Seriamos completamente atemporales y eternos.
Quien puede impedirme entonces creer que esa moneda fue la propina de un mozo de algún bar, o que sirvió para comprar el diario que marcaba el comienzo de la guerra, o imaginemos mas allá, quizás Borges inspiro en ella su Zahir. Por qué no permitirse un pasado fantástico…
En esa secuencia infinita de intermediarios que la trajo hasta el cajón de mi abuelo descansan miles de historias de ese tipo, inconclusas o no, reales o ficticias ( de ambos modos, no comprobable ). Pero eso no interesa. Ahora solo es una moneda mas del montón. Al resto no le interesa ni su origen ni su pasado ni su edad. Para el resto de los cobres del cajón sigue siendo un centavo mas, salvo para el fortuito espectador.
Para mi esa moneda es un juego del destino, que hoy la trajo hasta mis manos… como mañana habré de poner estas líneas en manos de oto y solo así dejare constancia de mi existencia. Existencia que hoy es tan común y banal, como el resto de los centavos del cajón.


Powered By Blogger